El PLA es un plástico rígido y económico que ofrece una excelente precisión dimensional, por lo que constituye una buena opción para prototipos y piezas funcionales que no requieran resistencia mecánica ni térmica.
El PLA (ácido poliláctico) es un termoplástico derivado de recursos renovables, como el almidón de maíz, lo que lo distingue de la mayoría de los demás plásticos habituales en la impresión 3D, que son de origen petrolífero.
Destaca por su rigidez, con una resistencia a la tracción que se mantiene bien bajo cargas estáticas y una excelente precisión dimensional, aunque también es frágil. Tiende a agrietarse o romperse en lugar de doblarse ante tensiones o impactos repentinos, y se ablanda cuando la temperatura supera los 50-60 °C aproximadamente.
El PLA es una buena opción para prototipos, maquetas de exposición y piezas mecánicas sometidas a pocas tensiones, como plantillas o accesorios de sujeción.