El ABS es un plástico duradero y resistente a los impactos, con buena tolerancia al calor, y resulta muy adecuado para piezas funcionales y prototipos que deben soportar el desgaste diario.
El ABS (acrilonitrilo-butadieno-estireno) es muy apreciado por su resistencia a los impactos y su tolerancia al calor. Mantiene su forma a temperaturas de hasta aproximadamente 80 °C, muy por encima del límite del PLA, que se sitúa en torno a los 50-60 °C, lo que lo convierte en la mejor opción cuando las piezas deben soportar tanto tensiones mecánicas como calor moderado.
Resiste muchos productos químicos de uso cotidiano, aunque ciertos disolventes, como la acetona, lo disuelven. Su resistencia a los rayos UV es limitada, y la exposición prolongada al sol puede provocar amarilleamiento y fragilidad; por lo tanto, para un uso prolongado en exteriores, el ASA es la opción más adecuada.
El ABS es una buena opción para carcasas, prototipos mecánicos y piezas que deben soportar el manejo diario y un calor moderado.