La resina estándar es un fotopolímero de uso general optimizado para obtener detalles finos y un acabado superficial liso. Ofrece una buena rigidez, pero una resistencia al impacto limitada, por lo que resulta adecuada para modelos visuales y prototipos detallados, más que para piezas funcionales.
La resina estándar es el fotopolímero de uso general más utilizado para modelos visuales, prototipos y miniaturas detalladas.
Es rígida y reproduce bien los detalles superficiales finos, pero también es bastante frágil; presenta una elongación a la rotura y una resistencia al impacto relativamente bajas, por lo que tiende a agrietarse o romperse en pedazos ante una tensión repentina, en lugar de flexionarse. Esto la convierte en una opción idónea para trabajos estáticos centrados en los detalles, pero poco adecuada para piezas que deban soportar caídas, encajes a presión o tensiones mecánicas repetidas. En esos casos, la resina resistente sería la opción más adecuada.
La resina estándar es adecuada para modelos de exposición, miniaturas, prototipos de diseño y maquetas visuales en los que el acabado superficial y la precisión son más importantes que la durabilidad mecánica.